Mas de una vez, he cometido el error de meterme a un proyecto, lleno de entusiasmo y rebosante de ideas. Después de una rápida consulta con lo que parece ser un entendimiento y comprensión aceptable del cliente, me encuentro con media docena de conceptos de logo en Illustrator y ajustando espaciados y separaciones en InDesign para que todo encaje en el trifoliar tal y como se me había venido a la mente. Todo parece bien en mi mundo de creatividad.
Me he encontrado de una manera difícil que algunas veces el proceso creativo no siempre va de acuerdo a lo planificado. Ajustes sin planificación, pequeños mal entendidos con el cliente, agregan pequeños extras por ahí y por allá, tiempos de respuesta largos y archivos que se vuelven imposibles de trabajar ademas de inmensos, un día nublado en lo que hace una semana fue un día soleado.
He creado un listado de tres pasos para prepararnos para los proyectos, los cuales espero que sean de utilidad para mis compañeros creativos que tienen el habito de sumergirse profundamente en los proyectos y poder llevarlos a un buen final.